
Ella soñaba con un amor como una manzana, él soñaba con una cama más grande. Ella pensaba que cada ser humano tenía un misterio por resolver para conocer el sentido de la vida, él creía que el ser humano era como aviones atravesando turbulencias a trescientos kilómetros por hora. Tenían una casa vieja, fría, una casa de mármol, con paredes húmedas y oscuras en los rincones, suelo de piedra y ventanas sin cristales. Ella miraba el exterior buscando un pasado y él le miraba a ella como se mira a un cadáver. Por la calle, daban largos paseos mirando a los pájaros del cielo y a las señales de tráfico y en casa miraban las antenas de los tejados y los patios de vecinos. Ella un día encontró su misterio y se fue muy lejos y él se quedó en casa tumbado en una cama que a medida que pasaba el tiempo se iba haciendo más grande.


2 cosas:
joder nena, vaya entrada. me ha encantado!
que curioso que ella tienen mas facilidad para salir a buscar los sueños o huir como refugiadas politicas...
Buenos textos y grandes imágenes. Mi personal enhorabuena.
Un abrazo,
Julio César Álvarez
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