domingo 10 de octubre de 2010

Good morning starshine

El despertar en una cama llena de trozos de espejo, entre las sábanas y entre la piel. Despertase junto un cadáver con sangre seca en la comisura de los labios, y cristales en el pelo y espejos diminutos en la almohada. El silencio, en casa, de una mañana de domingo con la luz intermitente en la pared, una rayita de luz, una de sombra y otra de luz y otra de sombra, como una filigrana natural de sol y sangre. El despertar, poner un pie en el suelo y luego el otro y pensar en la luz que entra por la ventana y en el cadáver que seré y que no veré nunca. La cama es un ataúd de satén rojo y es la cama más brillante y es la cama más sangrienta. Y esta es una mañana triste de domingo con la casa en silencio y las líneas intermitentes de luz que hay en la pared, esta es una bonita mañana para ver un muerto en tu cama y pensar en que a una también le gustaría dejar un bonito cadáver. Algo hermoso que mostrar a nuestros hijos, algo hermoso para dejarlos de recuerdo.