viernes 21 de octubre de 2011

Nunca va a pararse


Yo sé que es verdad que cuando no estés el sol brillará con menos fuerza, y no será por nosotros, será que el invierno estará más cerca, que se acortarán los días y las noches, largas, empezarán muy pronto. Pero nadie podrá decirme si estás al otro lado de la cortina o abajo, intentando llamar mi atención, quizá con una cuerda o con un fuego o no sé, con algo que brille tanto como el alma de un recién nacido. He pensado que dormiré más horas, que la luz será más azul, que las sábanas más negras. Y hoy me he dado cuenta, ya ves, de que aunque deje de mirar el reloj, éste nunca va a pararse y que todo este tiempo esa oscuridad me mirará de frente.

2 cosas:

tormenta dijo...

qué bien le está haciendo riga a tu pluma. escribe, evita...

Ignacio Carcelén dijo...

Es una ruptura hermosa, lo dejas en cenizas. Sigue.